La provincia de Palermo se extiende en la parte septentrional de Sicilia y se asoma al mar Tirreno en una parte de espléndida costa en la cuál se abren los golfos de Carini, Palermo y Termini Imeresse.
A impresionar a sus visitantes es la belleza del litoral por sus fantásticos colores que van desde el azúl intenso del mar al verde de su vegetación, los colores oscuros de sus rocas y el blanco de la arena fina que se encuentra en sus playas.
Entre los balnearios más concurridos se distinguen Mondello, la playa de los palermitanos, Isola delle femmine, Cefalú que se acoplan al patrimonio monumental y a las acogedoras playas de Sferracavallo, un antigua aldea marina, hoy paraíso para el buceo.
A lo largo de Palermo, en mar abierto, se encuentra la isla de Ustica, resto de un complejo volcánico perdido, rica en restos arqueológicos y sobre todo de bellezas naturales: ensenadas, grutas y caletas.
La isla, desde sus fondales fascinantes, es un verdadero paraíso para los apasionados de las excursiones subacqueas.
Rica en bósques y aldeas antiguas medievales es el territorio de las Madonie, parque regional que ofrece panoramas espectaculares y una gran variedad de paisajes: desde las montañas ásperas y rocosas, a precipicios cerca al mar, colinas en el interior, pasando atravéz de valles acompañados de caídas de agua.
Además de las bellezas naturales, prestigiosas localidades que rinden único y precioso el territorio, es considerado una meta turística también a nivel internacional.
Desde las ruinas de Solunto hasta el área arqueológica del Monte jato, de Monreale hasta Palermo, todo el territorio está lleno de tesoros artísticos, de encantadores paisajes naturales y de sugestivos restos de antiguas civilizaciones.
En el centro del omónimo Golfo brilla Palermo, ciudad de arte con un pasado rico en tiempo lejano, punto de confluencia entre civilización europea y árabe, de la cuál custodia preciosos testimonios.
Numerosas y variadas son todavía las atracciones de la provincia de Palermo: desde las villas históricas que rodean Baghería, a las delicias gastronómicas, a las tradiciones y celebraciones folkloricas, a una relajante estadía al lado del mar.


